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Tras el tibio recibimiento de The Rise of Skywalker, los fanáticos no podían pensar más que en lo que pudo ser cuando el metraje estaba a cargo de Collin Trevorrow, hasta que J.J. Abrams tomó su lugar y así lidiar con las poco populares ideas que Rian Johnson había incorporado en Episode VIII: The Last Jedi.

El episodio IX iba a llamarse “Duel of the Fates”, homenajeando el tema musical de John Williams que sonó durante la decisiva batalla entre Anakin y Obi-Wan en Mustafar que vimos en Star Wars Episode III: Revenge of the Sith, por sí mismo alzando las expectativas de quienes se hayan enterado lo suficiente de este “guion perdido”.

El guion que no pudo ser

Trevorrow tenía en sus planes un filme completamente distinto al que recibimos el año pasado, con situaciones un tanto similares pero otras que distan completamente del material decisivo. Vamos a echar un vistazo a esta filtración (hasta el momento, verificada). Durante esta breve explicación del guion, adjuntaré arte conceptual oficial (la filtración reciente) del filme que no pudo materializarse.

La película iniciaba con una Primera Orden más fuerte que nunca, con Kylo Ren en una notoria ventaja por encima de la decadente y débil Resistencia, la cual Leia intentaba salvar con un plan secreto. Al mismo tiempo, Rey se encontraba entrenando y explorando la galaxia junto con Poe y BB-8 en busca de respuestas y soluciones para reestablecer la antigua Orden Jedi.

Palpatine hace una aparición en forma de holocrón en el planeta Mustafar, encontrado por Kylo Ren, y es así como termina entrenando con el viejo maestro del Emperador, Tor Valum. Durante su entrenamiento, Kylo Ren es derrotado por Darth Vader durante una visión dentro de una caverna muy similar a la que Luke enfrentó en Dagobah durante su entrenamiento con Yoda, y decide entonces buscar a Rey.

El giro argumental importante en este encuentro es enterarse que Kylo Ren mató a los padres de Rey bajo las órdenes de Snoke, con apariciones de Luke, Obi-Wan y Yoda, quienes intentan intervenir para buscar salvar lo que queda de Ben Solo y redimir a Kylo Ren, pero este intento fue en vano, pues aparentemente Ben Solo “se ha ido” para siempre.

Mientras esto sucedía, Finn y Rose toman un rol más protagónico y significativo, pues se dirigen a Coruscant (la base de operaciones principal de los Jedi, antes de su caída) para intentar mandar un mensaje a toda la galaxia y pelear contra la Primera Orden. Durante el proceso, Finn logra reclutar civiles y Stormtroopers renegados para convertirse en el líder de la Resistencia. Una caótica y brutal batalla se desata entre la Primera Orden y la nueva y mejorada Resistencia, que recibía apoyo de todos lados gracias al mensaje que logró enviar.

Los fans igual la hubieran odiado

Kylo Ren no logra redimirse y pierde su batalla contra Rey, muriendo como una persona rota, solitaria y sin temor a lo que pueda venir después de morir.

En estas imágenes también podemos ver un poco más de R2-D2, quien, una vez más, une fuerzas con su viejo amigo C-3PO en una aventura personal y no nada más con algunas escenas mezcladas y tramas forzadas. No estoy diciendo que este guion es mejor que The Rise of Skywalker (o peor), pero es notable mencionar que existen puntos valiosos que nos hubiera gustado ver, como el sable doble de Rey (y una vestimenta menos estoica), el suicidio de Hux, el mensaje de Leia o simplemente tener avistamientos sorprendentes, dignos de Star Wars, como ciudadelas, pueblos, naves gigantes encima de ciudades y ver un combate más “ad hoc” con lo que es una guerra, como el regreso de los AT-ST (esta vez del lado de la Resistencia y pintados como si fueran bullet bills).

Es entendible porque optaron por omitir muchas cosas y la intención en definitiva era “complacer” a la audiencia, pero más allá de eso, el producto final no logró cautivar a los fanáticos, porque alguien que no está adentrado en esta épica saga puede haber disfrutado montones el filme en el cine, pero dentro de todo pareciera que aquello que fue “sagrado” para los que han seguido todo el contenido de George Lucas se han sentido traicionados por las decisiones artísticas y la evidente y desastrosa falta de planeación que demuestra la más reciente trilogía.

No todo está perdido, pues cosas como The Mandalorian y el regreso de The Clone Wars traen consigo una nueva esperanza a los fanáticos que creían que Star Wars estaba muerto gracias a Disney, y bueno, ¿quién sabe? La nueva trilogía que están cocinando podría ser algo absolutamente nuevo que no tenga que forzosamente tomar un elemento existente y quizá existir miles de años después de esta guerra galáctica, cuando los Skywalker sean meramente una leyenda.

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